La isla de San Pedro

La isla de San Pedro, encanto de miserias,
conjunto de sueños y vagas esperanzas.
Allí viajo este verano en curso,
allí llevo el cuerpo gastado,
el ánimo dinamitado.

Encuentro soledad - amante silenciosa -
A quién busco ya no encuentro,
deseo sumergirme en su maraña de promesas.

Allí viajo este verano,
a encontrar lo que me espera.
Quién sabe que me espera.

Isla de princesas prometidas, de sueños inimaginables,
pasiones que avergüenzan, miserias que
me llevan y me traen sin permiso alguno.

Allí viajo, quién sabe que resulte,
un viaje es un ida y vuelta,
una jodida luz tenue, diminuta, irrisoria.
Allí viajo.
Isla de San Pedro.