Y yo que te puedo contar acerca de ti.
Ya no hay más ley entre nosotros,
¿qué perdimos?- solo tú lo sabrás,
yo solo me tendré que ausentar.
Sin pecado no hay virtud,
sin tu sonrisa no habrá error
si te equivocas sin pasión.
Quién sabe si volverás, allí,
al equipaje de mis venas.
Pero quién te echará de menos en esta minoría
que te supo aislar de tus vicios sin locura.
Es que sin mirarte te detienes.
Sin pecado no hay error
si te equivocas sin pasión.
Puedes echarte atrás, ya nadie se disculpará.
Tu virtud fue acomodarte a la urgencia,
especialista que supo nada,
tu pecado no fue error.
Qué te puedo decir,
sin pecado no hay error,
sin pasión no hay virtud.
Sin que te mire estás aquí devuelta.