La mirada de la nada

Con esto y un bizcocho hasta mañana a las ocho
me ha dicho Juanín pero ya es ayer y son las siete
y no logro animarme a salir.
He decidido preparar una raya más,
puedo ver mis cejas después de mucho tiempo
en los espejos.
He
sentido / constatado
que
son / se
endemoniadas / endemoniaron
y más que escalofrío he sentido una sonrisa.
-La mirada de la nada-
Mis pulmones se abrazan en el lavabo,
mis sentidos se disculpan uno a uno,
una gota de la sangre más salada asoma en mi nariz.
-La mirada de la nada-
Hay gente caminando,
unos cruzan por los templos,
un rufián caminando y tocando su guitarra
camina mejor de lo que toca
pero celebro su empeño.
Yo camino y pienso velozmente
pero pienso más de lo que ando.
-La mirada de la nada-
Me
prometo / propongo
morir mientras viva.
Me
divulgo / confío
las verdades más y mejor mentidas.
Salgo y miento,
entro y veo que me persigue.
-La mirada de la nada-
Sonrío con mis cejas encarceladas,
ya no hay rigidez en mi rostro,
todos incorporamos a nuestro cuerpo comportamientos,
todos somos algo que fuimos,
todos nos equivocamos
pero mi error es el mayor acierto
en la mirada de la nada.