La niña de oro,
infiel temeroso,
silencioso por culposo.
Siempre infiel.
Se miran en par,
su tentempié aprovechado.
Los encuentros clandestinos
a la luz del día duelen poco.
Quizás tengan que currar,
ella en un mercado de verduras,
el quién sabe si lo hará.
Todo transcurre en silencios tumultuosos,
hay dos puertas de salida,
una a la avenida
infiel temeroso,
silencioso por culposo.
Siempre infiel.
Se miran en par,
su tentempié aprovechado.
Los encuentros clandestinos
a la luz del día duelen poco.
Quizás tengan que currar,
ella en un mercado de verduras,
el quién sabe si lo hará.
Todo transcurre en silencios tumultuosos,
hay dos puertas de salida,
una a la avenida
otra a la calle oscura y angosta
que siempre elijo.
Se siguen murmurando,
quizás sean promesas prometidas
que nunca lleguen a cumplirse.
La apatía siempre es mutua
pero sus miradas lo ameritan.
Los dejo vivir,
no hay libertad que se haga prisionera,
no hay celdas en el deseo.
Y si mi me ven trato de esconder mis anotaciones,
solo soy un testigo in (fiel)
bebo,
que siempre elijo.
Se siguen murmurando,
quizás sean promesas prometidas
que nunca lleguen a cumplirse.
La apatía siempre es mutua
pero sus miradas lo ameritan.
Los dejo vivir,
no hay libertad que se haga prisionera,
no hay celdas en el deseo.
Y si mi me ven trato de esconder mis anotaciones,
solo soy un testigo in (fiel)
bebo,
seré el bebedor de su amor,
quién sabe qué es lo que piensen ahora.
08:52
que hora más hambrienta,
que absurda es mi existencia para un amor.
Bañados de oro infiel,
silenciosos por culposos.
Generoso amor de gente siniestra
serán Ernesto y Rudomina.
Les doy mi bendición.
quién sabe qué es lo que piensen ahora.
08:52
que hora más hambrienta,
que absurda es mi existencia para un amor.
Bañados de oro infiel,
silenciosos por culposos.
Generoso amor de gente siniestra
serán Ernesto y Rudomina.
Les doy mi bendición.