Me han dicho que estoy vivo

juro que lo logré,
por un instante deposité mi cansancio
en un sueño enceguecido,
conseguí dormir, así fue.
creo que ese absurdo duró dos o tres noches,
calma ficticia
respiro complacido por apariencias.
llegue al caos otra vez, una vez más
lo busqué en la esquina medieval.
y tuve que tocarme los cojones
para saber que aún estaba vivo.