La senda de mis labios

En la senda de mis labios
se lee la palabra tesoro,
se escucha el sonido
del vidrio cuando rompe.
Necesito saber que existes Basago,
ven aquí,
asústame un poco,
hiela mi mirada
y detén este pulso desesperado.
Hoy no falles,
hoy no me falles,
sabes que te sigo fielmente
colgado a tu capote,
en ti confío.