Pérfido

ahora que te has ido
me permito contar
estas letras escasas e invisibles
no van a acusar,
siguiendo en el tiempo
no es que hayamos empeorado,
tampoco es mejor
hoy como estamos
pero como siempre acontece
todo lo que vive,
muere alguna vez.
tu ya te has ido
pero sigo sintiendo
que no fue la única
o primera vez.
elegiste
tus fechas y tristezas,
tus dolores y grandezas
para irte
en un silencio inoportuno
que retumba hoy
en cada copa
que no bebo,
en cada pitu
que no enciendo.
tu respeto descarado,
tu cagarte en dios y su madre,
en tu dios y en tu madre,
creías tener comprado los cielos
por arder en tu infierno
y así ibas por la vida,
recorriéndola sin calma, sin pausa
con tus bromas ocurrentes
sobre la vida y la muerte,
sobre esta vida y tu muerte.
y tus salidas dándolo todo,
quedándote solo,
me hiela la mirada
ya perdida, esperada,
que dejaste fija en esa habitación
de paredes celestes,
de pintura descascarada.
anuncian que encontraré la paz,
eso lo dice
el anciano del bar
que aún hoy
bebe de tu mismo licor
hasta seguirte
en ese túnel a un viaje,
el de la gente sin traje.
pedir perdón siempre es mejor
que pedir permiso.