si todo resultó un sueño,
un mal sueño,
que aún hoy,
a fuerza de balas
permanece intacto,
jodiendo los sentidos,
le diré a un señor que seré bueno
y jamás beberé,
no señor,
nunca lo haré.
y así dejaré de hacer cosas tan malas
como las que he hecho.
y quizás me arrepienta
miles y miles de veces
pero volveré a decir
que nunca lo haré.
y escúchalo bien claro
Caridad,
con la sobriedad de la locura
te pediré
"invítame a pasar una noche en tu cordura"
y nunca más me iré.