Lejos del hogar

buscas que alguien te indique por donde huir
porque el tiempo ha pasado de tu lado.
después de tanto ya era hora de una buena despedida,
menos cobarde de las que siempre hemos practicado.

pero el tiempo, parece, no ha sido daño
y el desengaño parece que no hizo tanto.

recuerdas los caminos y juras que no mientes
cuando no aciertas en contarlos con detalles.
qué importa que te contradigas,
ya no hay nadie que nos espere a la salida.

mientras creas que todo seguirá igual,
con la suerte de tu lado,
respiras junto al destino y te dispones a escapar.

pero el tiempo, a veces, hace daño
y el miedo en esta historia ya hizo tanto.

el espiral del que descrees es el estigma más sagrado
o la brújula en la huída, en tu histórica huída.
y siempre terminamos aquí, en la distancia más cercana.
la misma que nos bautizó y que ahora no nos sana,
aquella que te reclamó pero que nunca consiguió nada.

la belleza de esta herida es tan valiosa
como inútil tu absurda huída,
pero el tiempo parece que no fue tanto.