en su agonía un ángel lo visita,
le acerca un deseo,
le pide muy lentamente que le permita
nuevamente pensar en lo último que quiso lograr.
nadie obedece,
hay silencio,
hay temor,
hay hambre.
suenan campanas y nadie les presta atención.
lentamente todo desaparece,
la agonía es igual de eterna que el nacimiento del ángel.
pensar en lo último que se quiso lograr
es naufragar en la decepción que da el vivir.
el ángel se aleja.
otros requieren su presencia.