Final

Me vi cargando el alma
de recuerdos del pasado
y me extraña la presencia
en la marca del mañana.
Que el río lo conteste,
no quiero oír tu suerte.
Que el miedo no conteste,
no quiero ser tu suerte.

Quizas no deba oírte
los reproches por mi estado,
si algo sale mal de este momento
no me cargues de silencio.
Que el río lo conteste,
no quiero oír tu suerte.
Que el miedo no conteste,
no quiero ser tu suerte.

Mi cuarto de promesas
se tiñen de dolor,
ya no queda otra que esperar
al destino, a la voluntad y al final.
Que el miedo no conteste,
no quiero ser tu suerte.
Y que el río sí contemple
lo amargo de mi suerte.
Que el río sí contemple.