Lo difícil de mi

Pintas cielos con miradas,
callas voces con susurros.
Por qué tu alma está tan vacía
de recuerdos de la infancia, dicen que nadie ya te trata.
Quién se anima al desafío de enfrentar la furia sostenida.

Te enfrentas a las órdenes impuestas,
revelas ocurrencias de un infante abandonado.
Cuando gritan alto al fuego tu disparas
siempre al cielo que depara.

Pero cuando estás solo y desquiciado
suenan coplas de una guerra.
Caes de espaldas en un suelo negro, desplomado.
Las lágrimas son la compañía en tu remanso.

Abrazar la voz en un nido de silencio,
miran ojos que intimidan
y corren manos que incriminan.
Llenar todo lo vacío y gastar poco al desafío
es el premio que proponen quienes miran decaer.

Quiero la voz pero en el cuerpo,
veo los ojos que me miran tan lejos y perdidos.
Rompo diferencias que te alejan, nos alejan,
pero me encuentro solo antes de tiempo.