El acusado que faltaba

Con tres compinches sin futuro
por más que luchen y cambien,
perdiendo ya sus trucos
nos encontramos en sus muros.

Sin virtudes ni errores,
con más pena que gloria,
con vergüenza de prestado
nos separamos a la vuelta.

Cambiando ya las horas,
esquivando ya los días,
proponiendo más de la cuenta nos intentan alejar.

Pasándonos de la raya arrepentimos testigos,
compramos opiniones
y de vuelta nos asociamos en la noche
con el acusado que faltaba.