Dos caminos

Tuve que entregar el amor al azar,
esa suerte odiosa, cruel, soberbia, vengativa.
Con esa mirada airosa, que marca el territorio,
que te dice “hasta aquí llegaste, vuelta atrás”
pero no te da chance, no puedes formas nuevamente la fila.

¿Por qué? - mi amor era algo más que resignación, coherencia, ubicación -
Y esa psicología comprensiva, lastimosa, superior,
que te escupe de un peldaño mayor.

Pero si estuvieras aquí, sí aquí,
a la misma altura - ¿qué pasaría? -
Eso se sabe, es natural, no es recetario,
no es descubrir - ¿pero como se hace? -

Devuélveme el amor - ¿ por qué a la suerte? -
Yo quería que fuese el destino
mejor administrador.