Más resguardo, no necesitaría.
Esos días más felices son los que te dejo,
pero días más tristes son los que no te tengo.
Tormenta, la idea de que no me desprecias.
Asusta, la imagen de tu sonrisa,
Asusta, la imagen de tu sonrisa,
escóndete, entiérrate.
Ni mis gritos ya funcionan,
niégame, escápame.
“Sé que siempre he sido así y que no tengo remedio”.
¿Lo quiero tener?
no me contestes,
tú no lo hagas.