No hay paraíso

El miedo te suelta la mano
pero aún te busca en su mirada,
el frío no responde
pero quiere sumergirte en su temblor inmaduro,
ya sabes donde ir.
Que lejos han quedado las andanzas.
Que verano pobre de lamentos.
Que guapo es todo lo que pierdo.
Tengo cosas que me apetecen ceder,
huellas, rastros,
pasos que he dado quizás idiotizado.
Hay un lado opuesto entre el corazón y la razón
donde no entra esta emoción.
Y esos dibujos en el cuerpo que te dicen nada,
ya naufragan en las miradas
que sin sentido contaminan.
Lo poco que nos resta cuánto es
y qué es lo que extraño,
la creación del dolor
o el dolor de la creación.
Hay mentiras y apuestas,
sinceridad maldita,
conocidos por descubrir,
vivos que están muertos.
Y eso gris que hoy me nubla
es lo que antes me dio vida.