Trato con mi muerte II

A poco,
me tranquiliza saber
que hoy no es el día,
ese día no es el día.
Al intentar saber más
pude aleccionarme,
coquetear con la muerte
es darle celos a la muerte.
No hay accidentes que se puedan forzar.
A partir del martes,
que sea en cualquier momento.
Pactar con la muerte es reconfortante.