diré algo que te dolerá
y fijó su mirada en mis labios,
"yo te quiero"
y giró sus pasos dando la espalda
con aquel vestido oscuro,
quizás, lo oscuro eran sus palabras.
el resto fueron pasillos, vidrios, suciedad
y la perdí de vista.
yo no pude seguir respirando en aquel antro
y me perdí caminando
por el mirador de Poniente.
el frío anestesia hasta los huesos
pero su angustia la sentía más dentro,
hubo quien se animó a mirarme las manos
y pretendió darme un calor apagado,
resucitado.
yo diré algo que dolerá,
yo pensaré algo que sanará
pero tu espalda sigue lejos
y tu palabra me retumba en los labios
donde dejaste tu mirada.
yo te quiero,
repito desquiciado.
siempre ando con el frío de frente
y me detengo a extrañarte
en el mirador de Poniente.