fue el pulso cuando estaba vivo,
le debo la desgracia y algún gesto
de chaval cordial.
alguien dice que todo
nace, vive y muere una vez,
alguna vez.
alguien está más solo que la una
en su cristiana sepultura
y no se atreve a llorar.
por dentro nada cambia
y el paisaje de ensueño
se nubla tanto que logra marear.
hay un sitio lejos, bien lejos
donde alguien quiere llegar,
una imagen confusa
que no logra alcanzar.
pobre paisano las vueltas que debe dar
y no encuentra explicación
a tamaño deseo,
a un llanto nocturno,
a pedirse perdón de rodillas
por morir de pie.