hay días en los que me apetece
devorar las libretas,
llenarlas de palabras,
escupirles las mentiras
pero son los menos
y hay gente que me espeta
que las palabras son pura mierda,
razón no les debe faltar
pero es mi único sustento,
el principio de un único fin
o el final de mi comienzo
y me alejé sin dejar de ser solitario
porque ese es mi sustento
o el fin de mi principio.
así, una a una, poco a poco
voy pasando cada espacio.
sin pensarlo, sin sentirlo
y sobre todo sin lograrlo
porque tengo "más interrogantes que formas de morir"
y creo que la ocurrencia
es mi faltante más respetable.
me reitero en los temores,
me recorro todos los caminos
en los que dejé huellas intactas,
frescas de un ardor insoportable
pero no me espanto y siento que me hundo
y a los tumbos,
retorcido, creo seguir en pie.
hoy me levante con una cuota de optimismo
y dudé en lavarme la cara por temor a perderla
pero me asusté al ver mi rostro en el cristal,
ya no siento las manos
y me cuesta mantener la mirada
pero los ojos casi cerrados
llenos de un bulto generado, alimentado
me hicieron practicar una sonrisa,
quizás logré ver en mi rostro
la triste mueca llamada esperanza.
decidí defenderla a rajatabla
pero de solo pensarlo me agoto,
ya no puedo enfrentar nuevas batallas
aunque me señalen y me esquiven,
aunque me griten "allí va el sinvergüenza"
en mi rostro llevo esa sonrisa,
quizás sea la triste mueca llamada esperanza.