uno es quien no quiere ser
o al menos así debería ser
antes de morir en los intentos.
a duras penas me despierto
porque ya no soy quien fui
o al menos eso quisiera,
pero ahora me encuentro
en un sitio desconocido,
extrañamente desconocido,
lleno de situaciones que aparecen
y creo que me invaden
o al menos así era estar en guerra.
puede ser que perturbe más mi ausencia
a lastimar la presencia de la maldad,
escuché que me decían
que ya no seré más el presente
pero si me pudieran mostrar la verdad
tampoco lo creerías y sería un sueño anestesiado
porque así era estar en tregua.
las habitaciones de paredes sucias
es lo más limpio que encontramos
pero ya no reclamo y menos exclamo
y el silencio, por fin,
es la mejor compañía que se encuentra
cuando no pintan ni los miedos.
no me acuerdo de que existo,
quizás, vivir esto
es mejor consuelo que no llegar a conocerme
o morir sin el recuerdo.
porque pagué por todos los crímenes
que pude cometer
hasta llegar
a los huesos de la huída perpetua,
o al menos así era la eternidad.
porque ahora vi que brillaba,
que reía, descansaba,
y todo era pasado
y todo era presente
y no existía futuro.
porque para decir la verdad,
qué poco importaba nada.
y si hay algo que pueda permanecer de pie
espero que no sea nada que me pueda unir
y solo sea la desgracia.
y así un día voy a entender
que en algún lado descansaré,
que algún día dejaré de ser
la esquirla más valiosa
de la eterna huída.