La lección de San Tirso

Practicas esperar – Practicas olvidar.
Practicas engañarte – Practicas guiñarte.
Y nunca aprendes.

Olvidas pero sigues esperando.
Te guiñas pero te sigues engañando.
Y finalmente no aprendes.

Aprendes a vivir – Aprendes a llorar.
Aprendes a gritar – Aprendes a joderte.

Te acomodas al momento, al entorno,
distintas situaciones te predisponen
y finalmente eres el que menos dispones.

Pero esperas – Pero olvidas.
Pero engañas – Pero guiñas.
Y no es que vivas, no es que llores,
no es que grites, no es que te jodes.
Es que nunca aprendes.