No sirve de nada aprender la lección.
No existe posibilidad de alguna reacción.
La esperanza es una vieja apuesta.
Las vergüenzas son etiquetas
que se arrancan con un clip.
Las narices le cobran peaje a las sustancias blancas.
El corazón es un invento de los deseos.
La sinceridad es el vuelto de la necedad.
La vida, ¿qué es?, o mejor dicho ¿de quién es?
Cuando se mueren mis voluntades
¿qué es lo que nace?
¿Y qué hay al otro lado de todo esto?
tenemos confort, música y distracción.
Pero quiero morir antes de tiempo,
quiero pagarle a la traición
la cuenta que le debo,
Quiero que se rían de mi,
pero en la cara a carcajadas.
Y quiero poder ver mi muerte en directo,
quiero ver quién llora, quién ríe
y quién da las ultimas palabras.
Pero de nada sirve tanto esmero,
pero de nada sirve lo que espero,
pero nadie oye lo que grito,
pero nadie muerde lo que pido.
¿Y si me quedo solo, qué?
Qué puede hablar nadie de nada.
Qué puedo yo dar, si nadie quiere aceptar.
Qué puede nadie pedir o exigir.
Quiero ser cada vez más yo cuando soy otro.
Quiero pedirme perdón por todo esto.
Quiero que algo se muera así veo un nacimiento.
Y no puedo olvidarme de todo lo que pienso
porque no sé si quiero lograrlo alguna vez.