deja que éntre mi pensamiento
en el hueco que existe
entre tu deseo y el ensueño.
claro,
es pretencioso pedir un milagro.
deja que éntre mi desgracia
en el espacio que resta
hacia tu abismo.
claro,
es absurdo que pretenda tanto engaño.
deja que éntre la mirada oscura de mis ojos
en el hueco que dejas
entre tu andar y el cristal
que aún tienes sin estrenar.
claro,
la culpa fue mía,
de tanto dejar pasar el tiempo
te escapaste, así,
sin más.
deja que te encuentre.