La canción que logra llorar

No pierdas de vista ese sueño
y no lo dejes librado al azar,
procura no confesarlo jamás,
que nadie sepa tu desgracia,
que nadie te aleje aún más.

Por todo lo que has hecho antaño,
por todo lo que resta esperar,
lo siento,
yo tampoco quería nadar,
aunque es cierto,
ahora lo mismo da.

Si algún día sientes que me quieres

trata de no decirlo,
quizás logre verlo en tus ojos.