hoy volví a reinventar la noche
en que tu mirada dejó de ser deseo
pero esta noche no es real.
puedo ir con mi cuerpo hacia delante
y así enfrentarme
con los golpes que me esperan,
con horizontes de ojos cerrados,
secos, apagados.
hoy bebí con mi labio inferior
y gesticulé más de la cuenta,
hasta el exceso,
a cambio recibí más miradas que tristezas.
pero esta noche no quiero que sea real.
hoy seguí los pasos
que aquella noche fuimos dando
acelerados por tu inercia
y así reinventé nuestros últimos diálogos.
me guardé el papel de revolucionario
y me desperté pensando
en montes y praderas.
son veinte las noches que pienso lo mismo,
ya no sé si lo real fue aquella noche
o el eterno deseo
que cuelga en mis hombreras.
puedo reinventar esa noche una vez más
pero voy a esperar
que el polen caiga en la maraña
de mi cabellera.
eso no lo puedo inventar.