Han caído finalmente los dos,
quien quise ser
y quién soy.
Me reconoces entre las sombras
y te echas a andar entre ellas
conociendo de memoria los caminos.
Hoy encontré un poco de calma en el silencio
pero mi voz interrumpió todo.
Para ser un buen farsante
tienes que ejercitar una memoria consentida.
La culpa colectiva no exime a nadie
pero tampoco logra demasiado.